El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado al máximo la tensión geopolítica global al advertir este sábado que el Ejército estadounidense tiene «1,000 misiles armados, preparados y apuntados» hacia la República Islámica de Irán. A través de un contundente mensaje en su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense amenazó con responder con una destrucción sin precedentes si Teherán llega a ejecutar o intentar un plan para acabar con su vida.
«He dado órdenes directas al Ejército de diezmar totalmente y destruir todas las zonas de Irán si el gobierno iraní actúa bajo su amenaza de asesinar, o intentar asesinar, al presidente en funciones, en este caso, A MÍ», sentenció Trump en su publicación, aclarando que la orden militar tiene una validez inicial de un año con opción a prórrogas. El tono del mensaje concluyó con la frase «¡Alabado sea Alá! Presidente Donald J. Trump».
El origen de la alerta: Inteligencia y luto en Teherán
La advertencia de la Casa Blanca se produce tras una escalada dialéctica vinculada a informes de inteligencia. Medios estadounidenses sugieren que agencias aliadas e israelíes compartieron con Washington presuntos indicios sobre un complot persistente del régimen persa contra la integridad del presidente.
La crispación ha repuntado tras los multitudinarios funerales oficiales celebrados en Teherán para el exlíder supremo Alí Jameneí, fallecido meses atrás tras una ofensiva militar. Durante las ceremonias fúnebres de esta semana, se corearon consignas abiertas pidiendo la muerte de Trump, lo que aceleró la réplica del republicano. En declaraciones previas a The New York Post, el presidente ya había admitido que ha dejado directrices permanentes en el Pentágono para un bombardeo a niveles «nunca antes vistos».
Fin del alto el fuego en el golfo Pérsico
Este intercambio de amenazas se contextualiza en el colapso definitivo del marco diplomático alcanzado semanas atrás:
- Ruptura de la tregua: Trump dio formalmente por terminado el alto el fuego estipulado en el memorando del pasado 17 de junio. Acusó a Teherán de violaciones sistemáticas tras nuevos incidentes armados que han cobrado vidas en suelo iraní.
- Guerra de sanciones: El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó a Washington de dinamitar los acuerdos de coexistencia tras las sanciones financieras impuestas por el Tesoro estadounidense contra Ali Ansari, presunto financiador clave del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei.
- Disputa del estrecho de Ormuz: Estados Unidos exige a Irán una declaración pública urgente que garantice la libre navegación de buques mercantes por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica donde se han reportado múltiples ataques contra petroleros en las últimas horas.
A pesar de dar por extinto el cese al fuego y amenazar con una ofensiva masiva inmediata, Trump matizó que aceptará mantener canales abiertos para futuras negociaciones que eviten una guerra total en la región.




