El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una dura crítica contra la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, acusándola a través de sus redes sociales de que «no le importa Nueva York» y calificando su gestión como «débil e ineficaz». La disputa comenzó tras la firme decisión de la gobernadora demócrata de rechazar de manera categórica la orden ejecutiva federal que rebautiza oficialmente al histórico Lago Ontario como «Lago América».
El mandatario estadounidense argumentó que la postura de la gobernadora representa una claudicación ante los intereses extranjeros, señalando que Hochul prefiere que «Canadá se lleve una victoria» en lugar de respaldar las medidas de la Casa Blanca. Trump vinculó este polémico cambio toponímico con la actual escalada de tensiones comerciales bilaterales, asegurando que el país vecino se ha beneficiado económicamente a costa de las comunidades fronterizas del estado de Nueva York debido a la falta de firmeza de las administraciones locales.
Por su parte, Hochul ha calificado la medida de “absurda” y ha denunciado que el cambio de nombre es un intento de desviar la atención de los problemas económicos reales. La gobernadora enfatizó que las fricciones comerciales y los aranceles del 50% ya están afectando gravemente al sector agrícola y al turismo en el norte del estado, con pérdidas millonarias debido a la drástica caída de visitantes canadienses. Mientras la administración federal ha ordenado a sus agencias actualizar la cartografía oficial en 30 días, el gobierno neoyorquino ratificó que mantendrá la denominación tradicional de manera oficial en sus registros locales.




