Las autoridades del estado y de la ciudad de Nueva York acusaron formalmente al Gobierno del presidente Donald Trump de mantener congelado el 40% de los fondos federales destinados a la prevención y respuesta antiterrorista. La denuncia se produce en un momento de alta tensión institucional, a pocos días de que se conmemore el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Un bloqueo de 87 millones de dólares en seguridad crítica
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y el alcalde de la ciudad de Nueva York ofrecieron una conferencia de prensa conjunta para exigir la liberación inmediata de los recursos retenidos por el Departamento de Seguridad Nacional:
- Presupuesto retenido: La retención administrativa asciende a un total de 87 millones de dólares, fondos asignados originalmente para la defensa del área metropolitana.
- Compromiso incumplido: Los líderes neoyorquinos señalaron que la Casa Blanca se había comprometido previamente a normalizar el flujo de estas partidas, calificando el bloqueo actual como una vulneración a los acuerdos de seguridad nacional.
Equipos antibombas y comunicaciones en riesgo
Los mandatarios locales advirtieron que la congelación de los recursos federales afecta de forma directa a la operatividad de los cuerpos de primera respuesta ante emergencias:
- Desactivación de explosivos: Los fondos financian el mantenimiento y los insumos de doce escuadrones antibombas desplegados en los puntos neurálgicos de la entidad.
- Comunicaciones de bomberos: El freno presupuestario paraliza la modernización de los sistemas de radiocomunicación del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), esenciales para la coordinación en catástrofes.
- Amenaza radiológica: La partida cubre el equipamiento y los sensores destinados a monitorear y detectar posibles ataques con sustancias nucleares o biológicas en la urbe.
Conflicto político en vísperas del aniversario
La gobernadora Hochul criticó la postura de la administración federal, señalando que es una contradicción discursiva defender a las fuerzas del orden mientras se recortan los recursos para los analistas de inteligencia del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD). Asimismo, los representantes locales recalcaron que mantener esta restricción económica a las puertas del aniversario del 11-S representa un riesgo innecesario para los ciudadanos y un agravio para las corporaciones de rescate.




