El presidente Donald Trump reitera su afirmación de que el candidato del Partido Demócrata a la alcaldía de la ciudad más poblada del país es un “comunista”.
“Si un comunista es elegido para dirigir Nueva York, nunca podrá ser lo mismo”, argumentó el presidente esta semana mientras hablaba con periodistas durante una reunión del Gabinete en la Casa Blanca.
Trump se refería a Zohran Mamdani, el asambleísta demócrata-socialista de 33 años de Queens, cuya convincente victoria hace dos semanas sobre el exgobernador de Nueva York Andrew Cuomo y otros nueve candidatos en las primarias demócratas a la alcaldía de la ciudad de Nueva York envió ondas de choque políticas a todo el país.
Para los republicanos, la estrategia para reaccionar a la victoria de Mamdani es clara: pintar implacablemente a Mamdani –quien dio un gran paso para convertirse en el primer alcalde musulmán de la ciudad de Nueva York– como un extremista y anclarlo ante los demócratas de todo el país antes de las elecciones de mitad de período del año próximo.
Para los demócratas, es más complicado.
Mamdani obtuvo una victoria primaria gracias a una enérgica campaña que puso gran énfasis en la asequibilidad y el alto costo de vida de la ciudad de Nueva York.
Hizo un uso inteligente de las redes sociales, como TikTok, para conectar con el electorado de baja propensión. Propuso eliminar las tarifas para viajar en el vasto sistema de autobuses de la ciudad de Nueva York, convertir la CUNY (Universidad de la Ciudad de Nueva York) en una universidad gratuita, congelar los alquileres de las viviendas municipales, ofrecer guardería gratuita para niños de hasta 5 años y establecer supermercados públicos.




