Hace un mes que el socialismo gobierna Nueva York y aún no ha caído ningún meteorito, ni ninguna catástrofe similar, como vaticinaban algunos. Sí que la ciudad ha quedado enterrada en nieve por el temporal Fern que ha asolado el sur de los Estados Unidos y la Costa Este. La gran nevada, que ha dejado centímetros de nieve y hielo acumulados, era uno de los primeros grandes retos para Zohran Mamdani como nuevo alcalde, que ha sorteado con bastante cintura. Lo que no será tan fácil de resolver como simplemente palear nieve con el resto de brigadas -las imágenes se hicieron virales en redes- es el presupuesto municipal.
La tormenta de nieve prometía ser el gran reto del primer mes de Mamdani al frente de la ciudad, aunque parece que el alcalde se enfrenta ya a un problema más típico, pero no por ello menos peligroso: el agujero presupuestario que dejó la anterior administración. En algo que parece ya ser el rito de iniciación de cualquier alcalde, el socialista culpó a su predecesor, Eric Adams, por un déficit presupuestario de 12.000 millones de dólares. Un movimiento que ya casi se ha convertido en cliché en Nueva York, pero que Mamdani prometió resolver de un modo distinto.
“Enfrentaremos esta crisis con las soluciones audaces que exige”, afirmó Mamdani en rueda de prensa el miércoles. “Eso significa recalibrar la relación fiscal deteriorada entre el estado y la ciudad, y significa que ha llegado el momento de gravar a los neoyorquinos más ricos y a las corporaciones más rentables”.
La respuesta que dio Mamdani fue lo esperable después de una campaña prometiendo aumentar los impuestos a los ricos, pero lo cierto es que este primer mes el alcalde había intentado dejar esta cuestión en un segundo plano. Uno de los grandes lemas electorales se ha convertido en un tema peliagudo con la gobernadora demócrata de Nueva York, Kathy Hochul. Y no es algo menor.
Hochul, que este año se juega la reelección en noviembre, se ha opuesto rotundamente al aumento de impuestos y Mamdani ha estado intentando evitar chocar de primeras con ella. Sobre todo porque aún quería saborear la victoria que supuso a principios de mes anunciar junto a Hochul un plan para universalizar el cuidado infantil en Nueva York. Las guarderías gratuitas para todos los neoyorquinos es otra de las grandes promesas de campaña, y tan solo ocho días después de llegar al cargo, Mamdani ya estaba desplegando un plan para hacerlo realidad.
Para poder realizarlo, Mamdani sumó fuerzas con Hochul -de ahí que no quiera ahora disputas por los impuestos- y ambos presentaron su programa, en el que comenzarán ampliando las opciones de cuidado infantil para casi 100.000 niños. El coste total de este primer paso supondrá gastar unos 4.500 millones. Sumarse al carro de Mamdani para Hochul era beneficioso, ya que todo el tema de las guarderías universales se ha convertido en uno de los grandes asuntos de los ciudadanos y resultará una bandera muy atractiva para ondear durante su campaña para la gobernación.
El horizonte que baraja el programa es lograr ampliar el cuidado infantil a todos los niños de 4 años en todo el estado para el otoño de 2028. También permitiría a Mamdani hacer que el programa preescolar de la ciudad de Nueva York para niños de 3 años, conocido como 3-K, sea verdaderamente universal y crear un nuevo sistema de cuidado infantil gratuito para los niños de 2 años de la ciudad, comenzando con 2.000 niños este otoño y ampliándose cada año subsiguiente.
Ahora, el agujero de 12.000 millones de dólares podría ser un desestabilizador. También está en el aire el nuevo frente que Donald Trump ha abierto para asfixiar a los estados demócratas de cara a las midterm: las acusaciones de fraude con las que recortar fondos federales.
El apoyo de la huelga de enfermeras
Más allá de la tormenta presupuestaria, Mamdani sigue disfrutando de la luna de miel electoral. La simpatía y las muestras de apoyo de los neoyorquinos ante un alcalde que quiere mostrarse como uno más siguen ahí. El buen recibimiento de su implicación con el temporal quedó grabado en prime time, cuando el lunes irrumpió por sorpresa en el programa de Jimmy Fallon y, antes de que pudiera hablar, el público estalló en ovaciones y aplausos.
Aunque uno de los gestos más simbólicos fue el cálido recibimiento de las enfermeras de Nueva York cuando Mamdani decidió involucrarse con su huelga. La movilización empezó el 12 de enero y, con casi 15.000 enfermeras implicadas, se trata de la huelga más grande en Nueva York en décadas. Los sindicatos y representantes denuncian la escasez crónica de personal, lo que se traduce en una sobrecarga de trabajo y peor atención, y que no hay suficiente seguridad para reducir la violencia en los puestos de trabajo. También buscan un aumento salarial.
A diferencia de muchos de sus predecesores, Mamdani ha decidido tomar partido en el conflicto laboral entre empleados y hospitales. “De lo que se trata es de reconocer el valor de cada enfermera de esta ciudad”, dijo el alcalde cuando mostró su apoyo. “Estoy aquí para decir lo mismo que dije el primer día de esta huelga: animamos a todos a volver a la mesa de negociaciones”. El senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, acompañó a Mamdani cuando apareció para dar apoyo a las miles de enfermeras que se concentraban en Manhattan.




