Desde el 1 de marzo de 2024, miles de negocios de inmigrantes en Nueva York quedaron excluidos de los préstamos federales esenciales para su funcionamiento y expansión, tras la decisión de la Small Business Administration (SBA) de restringir el acceso a sus créditos únicamente a ciudadanos estadounidenses.
Esta medida afecta a una ciudad donde, según la Cámara de Comercio de Nueva York y asociaciones sectoriales,entre el 50% y el 60% de los pequeños empresarios son residentes permanentes. Además, el 47% de los dueños de pequeños negocios son inmigrantes o de primera generación.
Entre los propietarios de bodegas, cerca del 70% de quienes gestionan entre 10.000 y 12.000 locales tienen residencia permanente legal. El cambio normativo pone fin a una política vigente desde 1953 y establece una barrera significativa en el acceso al crédito, con impacto inmediato en barrios como Flushing, Washington Heights y Harlem.
La normativa federal eliminó la principal vía de financiamiento de bajo costo y largo plazo para pequeños negocios. Hasta el cambio, la SBA —organismo federal responsable del respaldo a la pequeña empresa— garantizaba parte de los préstamos otorgados por bancos y cooperativas, permitiendo obtener entre USD 50.000 y USD 5 millones.
Frank García, vocero de la Coalición Multicultural de Pequeños Negocios de Nueva York, advirtió: “Esto va a destruir a miles de pequeños negocios creados por inmigrantes en la Gran Manzana”. Según García, la medida “corta a miles de negocios familiares de comunidades de inmigrantes la posibilidad de expandirse y crear más empleos”.
En el año fiscal 2025 se aprobaron 3.358 préstamos federales para empresas lideradas por residentes permanentes, equivalentes al 4% del total nacional —aproximadamente 85.000 créditos— y al 5% de la cartera a tasas preferenciales.
El índice de morosidad en este grupo no superaba el 1%. Nueva York cuenta con 2.400.000 de pequeñas empresas, que representan el 99,8% de los negocios del estado y el 7% del total nacional.
El impacto trasciende la disponibilidad de crédito. Los negocios de inmigrantes, de acuerdo con la Asociación de Negocios Hispanos de Nueva York y el Consejo Empresarial Asiático Americano, aportan millones de dólares en impuestos y generan empleo en sectores como gastronomía, comercio minorista y logística.
Desde ahora, estos emprendedores deberán recurrir a fuentes privadas, donde las tasas de interés suelen ser más altas y las condiciones más restrictivas.




