Cuando el sol cae cada jueves del verano, en un gran espacio al aire libre en la ribera del río Hudson, cientos de personas se congregan a bailar salsa, ese ritmo que nació hace cinco décadas en Nueva York y que sigue conquistando a público de todas las edades y nacionalidades.
Atentos, escuchan las instrucciones de su maestra de baile, la peruana Talia Castro Pozo, que les invita a seguir los pasos que con paciencia muestra en los ya populares “Sunset Salsa”, iniciativa que comenzó en 2009 en un parque pequeño y un puñado de aprendices y que ha ido creciendo como la espuma.
La clase para los aprendices se extiende durante 30 minutos, tras lo cual bailan durante dos horas, hasta las nueve de la noche, hora local.
Es difícil imaginar un verano sin salsa en Nueva York y el “Sunset Salsa” lo confirma. Cada jueves congrega a unas 1.500 personas en el Pier 76 (muelle) en Manhattan que quieren aprender a bailar el cadencioso ritmo, mejorar sus destrezas o a entregarse de lleno, los que ya saben, a mover sus cuerpos con la música que prepara para la ocasión un pinchadiscos (DJ) invitado por Castro Pozo.
“Hay mucha pasión por la salsa aquí en Nueva York. La gente quiere estar junta, crear comunidad, disfrutar y nada más bonito que estar aquí en este hermoso Pier 76 y con calor humano”, comentó a EFE Castro Pozo junto a Jeremy Adam Rey, el instructor de baile invitado para esta ocasión, como hace cada jueves para que le acompañe a enseñar la salsa al estilo de Nueva York.
Música de Cuba, Puerto Rico y Colombia se escucha y otros países donde reina este ritmo, que nació en la Gran Manzana y que las Estrellas de Fania llevaron a cada rincón y pusieron todos a bailar, como ocurre con este evento gratis y al aire libre, algo que los neoyorquinos disfrutan a plenitud.




