El temporal colapsa Nueva York con inundaciones, caída de árboles y demoras en el transporte

Una tormenta del noreste (nor’easter) que azotó la ciudad de Nueva York durante el fin de semana está perdiendo fuerza gradualmente, aunque sus efectos variaron considerablemente entre los cinco distritos.

La tormenta comenzó el sábado y se prolongó hasta el domingo, dejando lluvias persistentes, ráfagas de viento e inundaciones costeras que se mantuvieron hasta la mañana del lunes.

Las peores inundaciones se concentraron en vecindarios situados junto al agua, como Hamilton Beach, Howard Beach y Broad Channel en Queens, así como South Beach en Staten Island.

En Hamilton Beach, las lluvias constantes —y por momentos intensas— del domingo anegaron partes del vecindario. Se colocaron conos rojos a lo largo de la Avenida 164, cerca de la Calle 104, para advertir a los conductores y evitar que se acercaran a zonas donde los vehículos podían quedar atrapados.

Muchos residentes afirmaron haberse preparado antes de la tormenta debido al historial de inundaciones de la zona.

“Moví mi coche, este vehículo en particular, hasta el otro extremo de la cuadra; vivimos el paso de Sandy aquí y sabemos cómo son las mareas altas”, comentó Laura Werner, residente de Hamilton Beach.

La familia Choudry, que lleva dos años viviendo en Hamilton Beach, no corrió la misma suerte. Varios centímetros de agua entraron en el sótano de su casa en Davenport Court después de que su bomba de agua dejara de funcionar.

“La intensidad del agua fue tal que nuestra bomba —la bomba de agua— dejó de funcionar y el agua empezó a inundarlo todo”, relató el residente Waasif Choudry. “Había unas ocho pulgadas [unos 20 centímetros] de agua”.

Los bomberos del Departamento de Bomberos Voluntarios de West Hamilton Beach señalaron que muchos residentes parecían estar bien preparados para la tormenta y que no tuvieron que realizar muchos rescates relacionados con el agua.

Caída de árboles en toda la ciudad

Los vientos de la tormenta también causaron daños generalizados en toda la ciudad.

La Oficina de Gestión de Emergencias de la ciudad de Nueva York informó el domingo por la noche que las cuadrillas estaban atendiendo más de 1.008 reportes de árboles caídos en los cinco distritos. Los equipos del Departamento de Parques trabajaban en turnos de 12 horas por cuarto día consecutivo como parte del grupo de trabajo municipal encargado de gestionar la caída de árboles.

Al menos una persona murió tras la caída de un árbol en Brooklyn.

Leighton Brown, de 56 años y veterano trabajador de mantenimiento de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA), caminaba el sábado por un estacionamiento del complejo Cypress Hills Houses, en East New York, cuando un árbol grande cayó y lo golpeó.

La NYCHA declaró en un comunicado sentirse “profundamente entristecida por esta trágica pérdida” y expresó sus condolencias a la familia de Brown y a la comunidad de la agencia.La NYCHA declaró en un comunicado sentirse “profundamente entristecida por esta trágica pérdida” y expresó sus condolencias a la familia de Brown y a la comunidad de la agencia.

En otra parte de Brooklyn, cuatro personas —entre ellas dos niños— resultaron heridas la tarde del sábado al caer una rama de árbol en el parque infantil Kelly Park, en Homecrest.

La policía informó que una niña de 7 años sufrió una fractura en el brazo, mientras que un niño de un año sufrió un corte en la mejilla. Dos mujeres, de 40 y 41 años, sufrieron lesiones en la cabeza y la muñeca. Las cuatro personas fueron trasladadas a un hospital en condición estable.

Interrupciones en el suministro eléctrico y el transporte

La tormenta también provocó cortes de electricidad y alteraciones en el transporte por toda la ciudad.

En un momento dado de la mañana del domingo, unos 2.500 clientes carecían de electricidad, según la Oficina de Gestión de Emergencias de la ciudad (NYC Emergency Management). La tormenta también generó ráfagas de viento de hasta 45 millas por hora en toda la ciudad el sábado, y de hasta 55 millas por hora en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy.

Los fuertes vientos motivaron restricciones para ciertos camiones en los puentes y túneles de la MTA, al tiempo que se instaba a los automovilistas a extremar las precauciones al cruzar varios puentes.

 

 

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