En un golpe definitivo a la tendencia de los comercios exclusivamente digitales, la ciudad de Nueva York ha reforzado la ley que prohíbe a las tiendas de alimentos y minoristas negarse a aceptar dinero en efectivo. La medida busca garantizar que ningún ciudadano sea discriminado por su estatus bancario al intentar adquirir bienes básicos.
La normativa responde a la proliferación de establecimientos cashless que, bajo argumentos de higiene o eficiencia operativa, habían dejado de recibir moneda física, una práctica que las autoridades locales consideran excluyente para cientos de miles de neoyorquinos.
Inclusión financiera como prioridad
Según defensores de los derechos civiles, la prohibición del efectivo afecta desproporcionadamente a comunidades de bajos ingresos, inmigrantes, jóvenes y adultos mayores que no poseen tarjetas de crédito o cuentas bancarias. “En una ciudad tan diversa como la nuestra, el efectivo es la herramienta de pago más democrática que existe”, señalaron portavoces del ayuntamiento.
Reglas estrictas para los comercios
Bajo el nuevo marco legal, los negocios minoristas en los cinco condados deben cumplir con los siguientes puntos:
- Aceptación obligatoria: Ningún establecimiento físico puede rechazar billetes o monedas por compras de bienes o servicios.
- Sin recargos: Es ilegal cobrar un precio más alto a los clientes que pagan en efectivo en comparación con quienes usan medios electrónicos.
- Sanciones económicas: Los comercios que violen la ley enfrentarán multas civiles que parten de los 1,000 dólares por la primera infracción, duplicándose en casos de reincidencia.
Las excepciones a la regla
La ley contempla excepciones limitadas para transacciones donde el intercambio físico es inviable, como ventas realizadas exclusivamente por internet, teléfono o correo. Sin embargo, para cualquier compra presencial en una bodega, supermercado o tienda de ropa, el efectivo debe ser aceptado sin condiciones.
El Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) ha instado a los ciudadanos a reportar cualquier establecimiento que mantenga políticas de “solo tarjeta”, asegurando que la fiscalización será rigurosa para devolver al dólar físico su estatus de moneda de curso legal en las calles de la Gran Manzana.




