En un giro político de gran repercusión, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, junto con los líderes legislativos estatales, ha impulsado una profunda reforma para suavizar las estrictas metas de la Ley de Liderazgo Climático y Protección Comunitaria (CLCPA) de 2019 [Inside Climate News]. La decisión de flexibilizar la legislación climática más ambiciosa de los Estados Unidos se formalizó como parte de las negociaciones del presupuesto estatal, bajo el argumento del ejecutivo de que cumplir los plazos originales impondría “costos aplastantes e inasumibles” en las facturas de energía de los neoyorquinos
El cambio más drástico consiste en la eliminación definitiva del mandato legal que obligaba al estado a recortar las emisiones de gases de efecto invernadero en un 40% para el año 2030 [Inside Climate News]. En su lugar, el nuevo marco normativo adopta un calendario retrasado que apunta a una reducción del 60% para el año 2040 [Inside Climate News]. Asimismo, la administración estatal ha obtenido una prórroga para postergar hasta finales de la década la emisión de las regulaciones e impuestos a las empresas contaminantes, un proceso que ya enfrentaba demandas civiles por sus continuos retrasos
Adicionalmente, Nueva York modificará su metodología técnica de contabilidad de gases de efecto invernadero. El estado abandonará la medición del impacto del metano basada en un ciclo de 20 años para alinearse con el estándar nacional de 100 años, una maniobra matemática que, según expertos, restará rigurosidad y facilitará sobre el papel el cumplimiento de las metas rezagadas
Colectivos civiles denuncian el abandono de la salud pública
La reforma ha provocado una inmediata ola de indignación entre legisladores progresistas y organizaciones de justicia ambiental [Inside Climate News]. Diversos portavoces comunitarios denunciaron que esta decisión desmantela el propósito original de la ley, el cual buscaba rescatar de forma prioritaria a los vecindarios de bajos ingresos y comunidades de color históricamente asfixiadas por la proximidad a autopistas y plantas de generación eléctrica a base de gas
Líderes de la Alianza de Justicia Ambiental de la Ciudad de Nueva York lamentaron que el retraso de las metas condene a miles de residentes a seguir respirando aire insalubre durante las próximas décadas [Inside Climate News]. Los activistas advierten que la postergación de la transición energética impactará de forma directa en la salud pública local, traduciéndose en un incremento prolongado de hospitalizaciones por crisis severas de asma, infartos y complicaciones de desarrollo en menores de edad dentro de las zonas afectadas
A pesar de las intensas protestas en las calles y la oposición interna de un sector de la legislatura, la medida avanzó tras un acuerdo donde la gobernadora incluyó fondos adicionales de compensación para proyectos verdes locales. No obstante, defensores del medio ambiente acusan que el estado ha perdido su liderazgo climático en el país en el peor momento posible.




