La gobernadora de Nueva York anunció que el primer cargamento saldrá en avión este sábado, con alrededor de 1,900 cajas que contienen 45,000 botellas individuales de agua potable.
La ayuda parte mientras el gobierno federal declaró un desastre por sequía en 26 de los 78 municipios de la isla.
“Cuando nuestra familia necesita ayuda, respondemos. Desde hace meses, la grave escasez de agua ha obligado a declarar un desastre y un estado de emergencia. La gente ha tenido que racionar el agua e incluso pasar períodos sin ella, lo que representa serios riesgos para la salud de quienes viven en la isla”, declaró Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York.
La Fundación Afya, principal organización detrás de esta iniciativa, brinda ayuda humanitaria mediante la recolección y donación de materiales y suministros médicos a comunidades en crisis.
Su directora de proyectos especiales nos dijo que un segundo cargamento partirá por barco el lunes 31 de agosto, con alrededor de 40,000 botellas de agua.
“Hay partes en Puerto Rico, como Loíza, en el oeste, que no tienen agua y las personas están durando de 48 a 72 horas sin agua en sus casas. Necesitan agua para cocinar, necesitan agua para tomar, para las cosas más esenciales”, dice Milagros Gutiérrez, directora de proyectos especiales de Afya.
La iniciativa reúne el apoyo de funcionarios locales, miembros de la comunidad y unas 20 organizaciones benéficas.
“Me siento muy contenta porque, gracias a Dios, vamos a poder llevar el agua y, por otra parte, puedo ir y comprar agua allá en la isla para distribuir con diferentes organizaciones”, agrega Gutiérrez.
Cerca de medio millón de residentes siguen siendo afectados por la sequía y el deterioro de la infraestructura hídrica. Julio fue el mes más seco para San Juan en más de 120 años de registros.
Más del 33 por ciento de Puerto Rico enfrenta una sequía extrema y otro 30 por ciento, una sequía severa.
Además, más de 180,000 clientes permanecen sin agua hasta por 48 horas debido a las medidas.




